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Reglamento de ahorro de energía.
Todo lo que debe saber.

Hacia un consumo energético más respetuoso con el medio ambiente reduciendo el uso de energía primaria

El reglamento de ahorro de energía (EnEV) establece estándares energéticos muy elevados, especialmente para las obras de nueva construcción. Pero también los propietarios de los edificios más antiguos deben tener en cuenta algunas nuevas normas. Además, el certificado energético de los edificios adquiere mayor importancia. Los vendedores y los propietarios de alquileres deberán presentar el certificado durante la visita al inmueble.

Reglamento de ahorro de energía Resumen global

El Gobierno federal de Alemania puso en vigor el Reglamento de ahorro de energía en febrero de 2002. Desde entonces, se han ido endureciendo las condiciones. Establece estándares energéticos elevados sobre todo para las obras de nueva construcción. Pero también los propietarios de los edificios más antiguos deben tener en cuenta algunas nuevas normas. En enev-online.de se indican los principales cambios.

Edificios de nueva construcción

Desde el 1 de enero de 2016, los nuevos edificios –residenciales y no residenciales– deben cumplir requisitos energéticos más estrictos: el valor admisible para la eficiencia energética total (consumo anual de energía primaria) se ha reducido en un 25 %. A partir de 2021 se aplicará a todas las obras de nueva construcción el estándar de energía mínimo para edificios establecidos por la UE. Los valores orientativos válidos para ello se darán a conocer públicamente a finales de 2018.

Edificios antiguos

En general no se ha previsto un endurecimiento importante de las condiciones para los edificios ya existentes. No obstante, como propietario de un edificio ya existente, debe tener en cuenta algunas pautas.

Obligación de sustitución para calderas de gasóleo y de gas antiguas

Las calderas de gasóleo y de gas instaladas antes de 1985 deben ponerse fuera de servicio desde 2015. Si los correspondientes equipos de calefacción se han instalado después del 1 de enero de 1985, deben sustituirse al cabo de 30 años. No obstante, el EnEV 2014 incluye una gran cantidad de excepciones a esta norma: así, por ejemplo, las calderas de baja temperatura y de condensación quedan excluidas de la obligación de sustitución. También los propietarios de edificios de una o dos viviendas que hayan utilizado al menos una vivienda el día fijado en el 1 de febrero de 2002, quedan exentos de esta obligación. En caso de cambio de propietario, el nuevo propietario debe cumplir con la obligación de sustitución en un plazo de dos años.

Aislamiento

Los techos de la planta superior de un edificio que no cumplan los requisitos de protección térmica mínima deben estar aislados antes de finales de 2015. Se refiere a los techos de habitaciones con calefacción que limitan con una última planta sin calefacción. Este requisito se considera cumplido si el tejado que se encuentra encima está aislado o se cumplen los requisitos de protección térmica mínima. También se aplica una excepción si los propietarios de la casa han utilizado al menos una vivienda el día fijado en el 1 de febrero de 2002.

Certificado energético

El certificado energético de los edificios adquiere mayor importancia. Si es vendedor o propietario de un alquiler deberá presentar el certificado durante la visita del inmueble. Tras formalizar el contrato debe entregar de inmediato el certificado al comprador o inquilino, al menos una copia. Los principales valores característicos energéticos del certificado energético deben constar en el anuncio del inmueble, por ejemplo, el promedio del consumo energético del edificio.

En el futuro ya no se representarán los valores característicos energéticos solo con una escala que vaya del verde al rojo, sino que además se asignarán a una de nueve clases de eficiencia. De forma similar al etiquetado de los electrodomésticos y aparatos eléctricos, la escala abarca de A+ (consumo energético reducido) a H (consumo energético elevado). Sin embargo, esta asignación es válida únicamente para los certificados nuevos: los certificados energéticos ya existentes que no indiquen la clase de eficiencia conservan su validez. No obstante, cada 10 años, a más tardar, deben renovarse.